domingo, 20 de abril de 2008

Musica Renacentista

Durante la primera mitad del siglo XV, los compositores quisieron volver a escribir una música sencilla, dando menos importancia al contrapunto del Ars antiqua. El contrapunto era el arte de unir varias voces a la vez (polifonía), de forma que todas se puedan escuchar con claridad y tengan una lógica. Aunque esta vuelta a la sencillez musical se extendió por toda Europa, la impulsaron, sobre todo, compositores ingleses como John Dunstable y, más tarde, los músicos franceses que trabajaban para los duques de Borgoña. Estos últimos desarrollaron la composición de la música de la misa basándose en las partes en que se divide la ceremonia, algo que ya se había iniciado en la baja edad media.
LOS MECENAS
Siempre debemos recordar que la música religiosa fue la más importante durante todos estos siglos. A pesar de ello, la transformación de una sociedad feudal agrícola en una sociedad dominada progresivamente por reyes únicos, en ciudades donde cada vez era más importante el comercio, propició la aparición de mecenas (nobles y hombres ricos que encargaban obras artísticas o mantenían a los artistas). Al no ser ya la Iglesia la única que patrocinaba el arte, surgieron, poco a poco, nuevos estilos más acordes con el espíritu de la época.
La imitación de pequeñas melodías o fragmentos de melodías en una misma pieza musical fue una de las formas más características de componer en esta época, algo que también heredaron los compositores barrocos.
EL SIGLO XVI
Entre 1450 y 1550, los protagonistas de la música europea fueron los nacidos en países como Bélgica y Holanda. Buscaban una música en la que no hubiese grandes diferencias entre las distintas voces de una misma pieza musical, algo que sí pretendieron los compositores de la primera parte del renacimiento. Asimismo, aunque volvieron a usar el contrapunto, procuraron que la estructura de las obras fuera sencilla.
Un detalle muy importante, a partir del año 1500, fue el invento de la imprenta, que consiguió acercar la música a mucha más gente. Resultado de ello es el nacimiento de una industria musical muy extendida, con grandes imprentas en París, Venecia, Amberes y Londres, que crearon un mercado con numerosos clientes para sus productos.
De esta última etapa del renacimiento, destacan el compositor franco-flamenco Orlando di Lasso, el italiano Giovanni Pierluigi da Palestrina, el inglés William Byrd y el español Tomás Luis de Victoria.

Durante la primera mitad del siglo XV, los compositores quisieron volver a escribir una música sencilla, dando menos importancia al contrapunto del Ars antiqua. El contrapunto era el arte de unir varias voces a la vez (polifonía), de forma que todas se puedan escuchar con claridad y tengan una lógica. Aunque esta vuelta a la sencillez musical se extendió por toda Europa, la impulsaron, sobre todo, compositores ingleses como John Dunstable y, más tarde, los músicos franceses que trabajaban para los duques de Borgoña. Estos últimos desarrollaron la composición de la música de la misa basándose en las partes en que se divide la ceremonia, algo que ya se había iniciado en la baja edad media.
LOS MECENAS
Siempre debemos recordar que la música religiosa fue la más importante durante todos estos siglos. A pesar de ello, la transformación de una sociedad feudal agrícola en una sociedad dominada progresivamente por reyes únicos, en ciudades donde cada vez era más importante el comercio, propició la aparición de mecenas (nobles y hombres ricos que encargaban obras artísticas o mantenían a los artistas). Al no ser ya la Iglesia la única que patrocinaba el arte, surgieron, poco a poco, nuevos estilos más acordes con el espíritu de la época.
La imitación de pequeñas melodías o fragmentos de melodías en una misma pieza musical fue una de las formas más características de componer en esta época, algo que también heredaron los compositores barrocos.
EL SIGLO XVI
Entre 1450 y 1550, los protagonistas de la música europea fueron los nacidos en países como Bélgica y Holanda. Buscaban una música en la que no hubiese grandes diferencias entre las distintas voces de una misma pieza musical, algo que sí pretendieron los compositores de la primera parte del renacimiento. Asimismo, aunque volvieron a usar el contrapunto, procuraron que la estructura de las obras fuera sencilla.
Un detalle muy importante, a partir del año 1500, fue el invento de la imprenta, que consiguió acercar la música a mucha más gente. Resultado de ello es el nacimiento de una industria musical muy extendida, con grandes imprentas en París, Venecia, Amberes y Londres, que crearon un mercado con numerosos clientes para sus productos.
De esta última etapa del renacimiento, destacan el compositor franco-flamenco Orlando di Lasso, el italiano Giovanni Pierluigi da Palestrina, el inglés William Byrd y el español Tomás Luis de Victoria.
http://es.youtube.com/watch?v=P5ItNxpwChE